28.11.06

05 Naftalina

- Don Plácido, abra por favor! – Dijo el policía
- Don Placidoooo – Dijo Rosa con la vos temblorosa
- Voy a tener que forzar esta carajada…

Rompieron el picaporte… al fin y al cabo era cualquier llavincillo…. Don Ricardo le ordenó a su mujer, a doña Estrella y al montón de chepitos que se mantuvieran distantes… Don Ricardo entró, y después de contener su vómito, salió, tomó aire, y volvió a entrar con la respiración contenida también…

Entró, y en el pasillo estaba don Plácido tirado al suelo… Había una silla vieja quebrada, y contiguo a una pared estaba un bombillo quebrado. Parecía que iba a cambiarlo cuando se cayó, probablemente por que la silla no aguantó.

- Está muerto el doncito verdad? –dijo don Ricardo
- Vamos a ver, dijo el policía. Puso su mano en el cuello, también conteniendo el asco… Quitó la mano y se echó para atrás…
- Está vivo!

Don Plácido fue internado, y se sabe que se le dio de alta en el hospital. En el barrio aparecieron los hijos aproximadamente una semana después, y se llevaron todos los chunches… Nadie sabe más que ha pasado con el.

A doña Rosa, un día le llegó un sobre con un cheque anónimo con una cuantiosa cantidad que le sirvió para hacer algunas reparacioncitas en la casa. Pero no se sabe nada de quién se la envió. Doña Estrella dice que si no es don Acido, quien será?

‘Quién sabe que pasó con el!’ Dicen las doñitas. Todos en el barrio lo recuerdan, no por afecto, ni por odio… sino por el morbo del viejillo que encontraron casi pudriéndose vivo, todo orinado, cagado y vomitado. A los niños les gustan esas historias. Algunos se ríen de los otros, y cuando en bromas a alguno se le escapa un gas, todos vacilan diciendo que por ahí anda don Ácido…

A todos les resulta un tema del cuál sacar burla. A mí me duele… Me parece que es un dolor muy podrido este de tener que vivir solo y sin nadie, y de recoger las facturas de las cosas malas que uno hizo antes… Por eso yo me cuido de no hacer lo mismo, y trato de ser perseverante cuando decido amar y cuidar a alguien. Pero creo que en lo que quede de vida de don Plácido, ya no volverá a pasar más un episodio así. Desde que volvió a casa, papá es prácticamente otro. Y ya no huele a naftalina.

Julio.

1 comment:

Anonymous said...

Como de costumbre muy agradable de leer!El fin es muy bien encontrado;vale mejor que no murio Acido para una ultra optimista como yo! (lol)Pienso que no debemos considerar el amor como algo comun,no es un debido al contrario:ganarlo cada dia;no sabemos que serà manana!
Hasta la proxima lectura!
FABIO